martes, 2 de septiembre de 2008

NOTICIAS. EL COSTE ECONOMICO DE LOS ACCIDENTES

Los accidentes laborales cuestan más de 14.000 millones

El pasado año se contabilizaron 844 incidentes en el trabajo con resultado de muerte, un 12,6% menos que en el ejercicio anterior.


El 20% de los accidentes laborales de la Unión Europea tienen lugar en España.

En el momento en que un trabajador sufre un accidente con baja, la Seguridad Social afronta importantes gastos: la pérdida de jornadas (20,5 millones en 2006), la prestación de una asistencia sanitaria y la sustitución del salario a través de una prestación económica (5.000 millones vía cotizaciones sociales por Accidente de Trabajo y Enfermedad Profesional), entre otros costes, elevan la partida por encima de los 14.000 millones al año, según UGT. Además, la partida destinada a este concepto sigue en aumento si se tiene en cuenta que en 2002 los gastos por cobertura de accidentes eran de 12.000 millones de euros.

La siniestralidad es el capítulo más sombrío en el ámbito laboral: la pérdida de la vida en el ejercicio de la actividad profesional se ha convertido en un goteo de muertes, más o menos intermitente, que evidencia que a España le queda mucho terreno por andar en materia de prevención de riesgos.

El año pasado, el registro estadístico de accidentes laborales (EAT) apuntó 844 muertes. Aunque siguen siendo demasiadas, es el mejor dato en 30 años y representa un descenso del 12,6% respecto a 2006. Pese a todo, España encabeza las listas de siniestralidad de la UE: produce el 20% de los accidentes laborales, padece un 70% más de siniestros con baja en el puesto que la media europea y un 35% más de accidentes con resultado de muerte, según UGT. El último avance del Ministerio de Trabajo presenta 380.389 incidencias de enero a mayo de este año, 301 mortales.

Aunque el valor de una vida es incalculable, el estudio de la siniestralidad trasciende a un ámbito puramente económico. Los costes implicados son inmensos, mucho mayores que los ocasionados por huelga un año, entre 10 y 27 veces más, dependiendo de la región.

El número de accidentes leves y graves creció un 4,2%. Los riesgos virtuales suben un 3%, según los cálculos de un informe elaborado por los profesores de la Universidad de Valladolid, Ángel Martín y Alfonso Moral. El documento, publicado por el Ministerio de Trabajo, refleja que la buena evolución de los resultados se debe a una reordenación en el mercado del trabajo obligada por la coyuntura.

NOTICIAS. ACCIDENTE SPANAIR

Las otras preguntas y respuestas del vuelo JK 5022 de Spanair


El accidente aéreo que tuvo lugar el pasado miércoles, 20 de agosto en el Aeropuerto de Barajas (Madrid) del vuelo de Spanair con destino a Gran Canaria sigue generando muchas dudas y controversias, sobre todo entre las personas que trabajan todos los días o están en contacto con este medio de transporte. ACN Press ha podido contactar con pilotos, auxiliares de vuelo y otras personas cuyas profesiones están directamente relacionadas con la catástrofe, que han detallado algunas dudas que se les plantean diez días después del accidente.

Un profesional de la aviación, que lleva 26 años volando, cree que los pilotos hicieron todo lo posible para evitar la tragedia, ya que “según he podido leer aparecieron con los brazos rotos y eso significa que hicieron fuerza para que no se desviara el avión”. Este piloto, que prefiere no dar su nombre y que en la actualidad trabaja en la compañía Binter Canarias, cree que la aeronave no tenía mando y por eso se produjo el accidente.


Para este piloto, el comandante y la tripulación no pudieron hacer nada más en ese momento, pero se pregunta si es necesario que a partir de ahora se realice más mantenimiento de los aviones y Aviación Civil inspeccione más a las compañías. Reconoce que el personal de Spanair estaba trabajando al límite debido a la coyuntura laboral en la que se encuentran, ante el plan de regulación de empleo que prevé ejecutar esta línea aérea.


Preguntado acerca de si el accidente ha ocurrido porque el modelo MD-82 no es seguro, considera que este modelo, al igual que los Airbus 320 y 321, que enlazan la Península con Canarias, es un aparato muy seguro y certificado por todos las autoridades aeronáuticas del mundo. “Es un buen avión, lo que pasa es que se dice que es obsoleto por el simple hecho de que gasta más combustible”, concluye.


Por su parte, C.C., auxiliar de vuelo de la compañía Iberia con base en Madrid, empieza opinando que un accidente de avión es algo que pasa “raramente”. Pero sus mayores dudas sobre lo que ocurrido tras el siniestro planean sobre el tratamiento informativo a la compañía Spanair. “Pienso que en los medios se está creando una campaña increíble para hundirla. No es normal cómo lo pintan. Problemas técnicos sin importancia los tenemos todas las compañías todos los días, se cancelan, se retrasan vuelos… Son cosas que pasan a diario y nadie se entera de nada. Averías se tienen siempre y cuando te dicen que puedes ir al aire, puedes estar seguro de que puedes ir al aire. Nadie quiere que te estrelles”.


Eso sí, C.C. se incluye entre el amplio elenco de profesionales impresionados por la tragedia. “He hablado con una sobrecargo que ha viajado con familiares de las víctimas en el momento en que se transportaba los féretros y me habló de un pasajero que estaba muy afectado, un chico joven, que viajaba con un familiar (en la bodega) muy cercano que lo iban a enterrar. Pasó todo el vuelo temblándole las manos, llorando de forma que se te encogía el corazón, se te saltaban a ti mismo las lágrimas”.


EN TIERRA


ACN Press también consultó con una psicóloga, que tampoco quiso revelar su nombre. Ella no tiene dudas concretas, sólo quiere recordar que no es conveniente dar “exceso de ayuda psicológica”, si esto ocurre “los afectados pueden encerrarse en la idea de que están enfermos”. Sí le parece “correcto” que en los primeros momentos de una tragedia reciban apoyo extra, “pero esta debe normalizarse para que puedan seguir con sus vidas”, explica.


La profesional en el campo de la psicología disertó sobre la necesidad de tener a un equipo preparado para atender a víctimas y familiares de catástrofes, porque la actuación es diferente a las sesiones de diván. En este sentido, el Colegio Oficial de Psicólogos de Las Palmas aseguró que cuentan con un departamento que ha apoyado en todo momento a los afectados por el siniestro JK 5022 de Spanair.


Si se analiza la labor informativa, otro de los campos que han tenido que ser vivido en primera persona por centenares de profesionales, en este caso periodistas, destaca la opinión de un corresponsal en Madrid de un medio canario: “Hay fallos. Spanair ha quedado en evidencia al desmentir a la ministra tratando de negar el intento de un cambio de avión, ya que las grabaciones difundidas posteriormente no revelan que no fuera cierto”.


“Tampoco la compañía tuvo una reacción inmediata acertada” y la actitud de algunos directivos de la empresa ha “pesado negativamente sobre su imagen". Al presidente de SAS, Mats Jansson, “no se le volvió a ver el pelo después de que mostrara su aire de patricio con dignidad compungida en la rueda de prensa del 21-J”. Una respuesta “similar” a la del director general de Spanair, Marcus Hedblom, que “no repitió las visita al Hotel Auditorium". “Otros directivos, de menor rango, fueron los que se dieron la cara por la empresa, como Javier Mendoza, el único que calmó los ánimos con sus explicaciones”, concluyó el periodista.